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TPV y comercio

TPV para Mac: lo que hace falta además del programa

Cuando alguien nos pregunta cuánto cuesta montar un TPV, casi siempre está preguntando por el programa. Y el programa suele ser la parte más barata y la más fácil de cambiar. Lo que de verdad condiciona el día a día del mostrador es el hierro que hay alrededor.

Para montar un TPV en un Mac necesitas, además del programa: una impresora de tickets, un lector de códigos de barras si trabajas con referencias, un cajón portamonedas y —si etiquetas tú los artículos— una impresora de etiquetas. El Mac que ya tienes casi siempre sirve. El datáfono va aparte y lo pone tu banco.

El Mac que ya tienes suele bastar

Un TPV no es un programa exigente: registra ventas, consulta precios y descuenta stock. Cualquier Mac de los últimos años lo mueve sin despeinarse, y también un iPad si lo que quieres es atender en sala o hacer inventario andando por el almacén.

Lo que sí conviene mirar es la conectividad. Los Mac modernos van sobrados de USB-C y justos de USB-A, que es lo que llevan casi todas las impresoras de tickets y los lectores. Un concentrador decente resuelve el asunto, pero mejor contarlo con él que descubrirlo el día del montaje.

La impresora de tickets

Es la pieza que más se nota. Las de impacto, las de toda la vida, son lentas y ruidosas; las térmicas imprimen en un segundo y no gastan tinta. Para un comercio con cola en la caja, la diferencia entre una y otra se paga sola en paciencia del cliente.

Dos cosas que preguntamos siempre antes de recomendar una:

El lector de códigos de barras

Si vendes producto con código de fábrica, el lector no es un lujo: es lo que evita teclear referencias y equivocarse. La mayoría funcionan como un teclado —leen el código y lo «escriben»—, así que el programa los reconoce sin instalar nada.

Los inalámbricos son cómodos para almacén e inventario. Para mostrador, el de cable va perfecto y no hay que acordarse de cargarlo.

Las etiquetas propias

Aquí es donde muchos comercios descubren que necesitaban algo que no sabían. Si vendes artículos que vienen sin código de barras —producto a granel, artesanía, ropa de proveedor pequeño, material que compras suelto—, la única forma de tenerlos controlados es ponerles tú una referencia y etiquetarlos.

Eso pide una impresora de etiquetas y un programa que las genere. Con eso montado, el inventario deja de ser una tarde de domingo con un cuaderno y pasa a ser pasar el lector por la estantería.

El cajón portamonedas

Poca ciencia: se conecta a la impresora de tickets y se abre solo al cobrar. Lo importante no es el cajón, es que el programa lleve arqueo de caja. Saber a final del día lo que debería haber y lo que hay es la única forma de detectar descuadres cuando aún se pueden explicar.

El datáfono va por su cuenta

Conviene decirlo claro porque genera confusión: el datáfono no lo pone quien te vende el programa, lo pone tu banco o la pasarela de pago que contrates, y las comisiones se negocian con ellos.

Lo que sí puedes pedirle al programa es que te permita registrar la forma de cobro, para que al cierre sepas cuánto entró en efectivo y cuánto por tarjeta, y cuadre con lo que te liquide el banco.

En qué orden montarlo

Nuestra recomendación, después de bastantes montajes:

  1. Primero el catálogo. Artículos, familias, precios e IVA. Sin eso el TPV no vende, y es la parte que más tiempo lleva.
  2. Después la impresora y el cajón. Con eso ya puedes cobrar y dar ticket.
  3. Luego el lector. Cuando el catálogo tiene los códigos metidos, no antes.
  4. Al final las etiquetas. Es lo que menos urge y lo que más se agradece cuando llega el primer inventario.

Y una recomendación que no cuesta dinero: arranca en temporada baja. Estrenar TPV la semana antes de Navidad es garantía de disgusto.

Qué se puede aprovechar de lo que ya tienes

Bastante más de lo que la gente espera. Las impresoras de tickets y los lectores son equipos que duran años y que suelen seguir siendo compatibles. Antes de presupuestar nada, merece la pena hacer inventario de lo que hay en el mostrador: en muchos casos solo hace falta cambiar el programa.

Si tienes el equipo montado y quieres saber si te vale, mándanos la marca y el modelo y te lo decimos antes de que compres nada.

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